En la actualidad no hay quien no haya oído hablar de la inteligencia artificial (IA) e imaginado todo lo que puede suceder en su vida cotidiana con esta poderosa herramienta. Del entusiasmo inicial – normal ante las casi infinitas posibilidades que al parecer ofrece – a la preocupación sobre los cambios que a futuro podrían acontecer, principalmente en la vida laboral de quienes han decido estudiar una Licenciatura en Administración de Empresas.

Es una realidad que la IA va a cambiar la forma como muchas profesiones se desempeñan en la actualidad. El Administrador de Empresas no será la excepción. Ante esto:

  • ¿Qué papel deberá o podrá desempeñar un Administrador de Empresas conforme la IA se arraiga en las operaciones diarias de las actuales empresas?
  • ¿Será necesaria la figura del Administrador para continuar gestionando una compañía o negocio?
  • ¿El administrador verá limitado o ampliado su campo de acción, relevancia y utilidad en la empresa frente a la IA?

Todas estas preguntas son tan válidas como inquietantes y las vamos a abordar especialmente en este contenido.

La IA reemplazará el rol del Administrador de Empresas: ¿Verdadero o falso?

Aunque la IA es una herramienta que poco a poco irá mejorando y acelerando procesos de decisión en los liderazgos empresariales, no debería poder desplazar al Administrador de Empresas. La IA será una herramienta de apoyo y complemento, sin embargo, los modelos actuales de IA carecen todavía de muchas cualidades que un administrador capaz suele tener.

La posición que debería tomar un Administrador de Empresas frente a la IA

Llegará el momento en que los desarrolladores de IA mejoren sustantiva y cualitativamente las capacidades de la IA, quizás en el mediano plazo. Por ello es muy importante que los Administradores de Empresas se preparen para lo que algún día llegará, al mismo tiempo que explotan las bondades de optimización y mejora que la IA puede ofrecerles.

No es una tarea sencilla, cualquier Administrador lo sabe y lo ha vivido: el día a día muchas veces elimina el pensamiento crítico y disuelve la capacidad de liderazgo organizacional. Es precisamente en las actividades del diario en donde el Administrador debe enfocar el uso de IA y aprovechar su tiempo en fortalecer sus habilidades de líder, percepción de mercado, interacción con clientes y enfoque del producto o servicio.

La IA puede ser una poderosa herramienta, una aliada del Administrador de Empresas, pero este debe aprovechar el tiempo restante que le descargará la IA en las actividades eminentemente humanas y de enfoque estratégico del negocio.

La IA no está para regalarnos más tiempo libre en cada jornada de trabajo, ni para hacer el trabajo por nosotros, debemos conseguir que la IA optimice tiempos, procesos y operaciones, para que la capacidad humana del Administrador de Empresas se oriente más a cuestiones estratégicas.

El reto del Administrador de Empresa frente a la IA en el trabajo

reto del Administrador de Empresa frente a la IA

El Administrador de Empresas es el único responsable de que la IA no lo sustituya, enfocándose en aportar valor al negocio. La IA le será un complemento o soporte, en tanto este consiga crear mayor valor dentro de su organización.

Desde luego, no es un reto menor, si lo queremos comparar con la educación a distancia o educación en línea. La IA permite que un profesionista, en este caso, el Administrador de Empresas, aproveche mejor su tiempo disponible beneficiándose de las bondades tecnológicas de un modelo disruptivo de conocimiento.

Por como van las cosas, el futuro de la Administración de Empresas es humano y digital. En definitiva, la Inteligencia Artificial no viene a sustituir el criterio, la ética ni la visión de negocio de un profesional. El verdadero reto para quienes deciden estudiar una Licenciatura en Administración de

Empresas hoy, es convertirse en Directores que sepan cuándo delegar la operatividad a la tecnología para centrarse en lo que ninguna máquina puede replicar: la empatía, la negociación y la innovación estratégica.

La IA es una herramienta facilitadora, pero el Administrador sigue siendo el piloto.